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Amo la música de Bobby Pulido. ¿Debería estar en el Congreso?

Su conexión con los latinos podría llevarlo al Congreso. Una parte de mí preferiría recordarlo en el escenario.

Bobby Pulido, el galardonado músico tejano y candidato demócrata a la Cámara de Representantes por el distrito 15 de Texas, cantó y bailó con una adolescente durante su fiesta de cumpleaños en Edinburg, Texas, el 12 de septiembre GABRIEL V. CARDENAS/NYT

A mi me encantaba Bobby Pulido.

Cuando estudiaba en la universidad estatal de Monterrey, México, Pulido, en aquel entonces una estrella en ascenso de la música tejana, estaba por todos lados. Su primer hit, “Desvelado”, sonaba constantemente en la radio, en todas las fiestas y en los rodeos de música tejana que frecuentaba por aquellos años.

Pulido formaba parte de una ola de artistas de música Tex-Mex de los años 90 cuyo catalizador fue nada más y nada menos que Selena Quintanilla Pérez. Esa llamada época dorada de la música tejana también dió lugar a Emilio Navaira y La Mafia, tan populares en el norte de México como en el sur de Texas. Para ellos, la frontera no era una línea divisoria, sino una pista de baile y un escenario compartidos.

Treinta años después, Pulido tiene 53 años, ha ganado dos Latin Grammy y es el candidato demócrata por el distrito 15 de Texas para la Cámara de Representantes, un distrito de mayoría hispana donde Donald Trump ganó por 18 puntos en 2024. El Cook Political Report acaba de clasificar la contienda como un empate técnico y las últimas encuestas lo sitúan por delante de la actual representante republicana, Monica De La Cruz.

Cómo llegó Pulido hasta aquí es una de las historias más interesantes que se están desarrollando en el Partido Demócrata. En marzo, De La Cruz intentó menospreciar a Pulido: La elección “no se trata de quién quieres que cante en el quinceaños de tu sobrina”. Pulido recibió el insulto como una medalla de honor y lanzó una convocatoria abierta para recibir invitaciones de fiestas de quinceaños. En un solo día, su campaña recibió casi 1.000 de ellas. Desde entonces ha cantado gratis en al menos 75 fiestas de quince años, cerrando cada una con un baile con la quinceañera y entregándole una gorra con la frase “Make Quinceañeras Great Again”.

Sé que suena a una maniobra de propaganda electoral; pero también es una lección de cómo acercarse a una comunidad bajo sus propios términos y no los del partido. Vale la pena prestar atención a los instintos políticos de Pulido: “Dejamos que el Partido Republicano hiciera campaña, literalmente, con Dios, familia y patria”, dijo al pódcast The Latino Vote en marzo. “Y esas cosas conectan con la cultura hispana”. Según él, su gira de quinceañeras es una forma acertada de hacer política de identidad. Y no está esperando a que Trump se autodestruya. “Alegrarse del mal ajeno no es una estrategia”.

Pulido, quien estudió ciencias políticas en la universidad antes de abandonarla para dedicarse de lleno a cantar, se define como un demócrata conservador. En lo personal, se opone al aborto, pero dice que la decisión le corresponde a las mujeres y que debe seguir siendo legal. En materia migratoria, quiere seguridad fronteriza y un estatus legal para quienes ya están aquí, y culpa a ambos partidos de que el tema siga sin resolverse.

Ese mensaje bien podría funcionar en el distrito 15, que se extiende desde las ciudades fronterizas de McAllen y Edinburg hacia el norte, hasta las afueras de San Antonio. Los latinos, que según las encuestas se están desencantando con el Partido Republicano, representan aproximadamente el 75 por ciento de los ciudadanos en edad de votar.

Y, sin embargo, una parte de mí desearía que Pulido se hubiera quedado en los escenarios musicales.

Que quede claro: no pretendo decidir quién puede aspirar al Congreso. Cualquiera que tenga ganas debería tener la libertad de postularse, y al final serán los votantes quienes lo juzguen. Mis reservas son más egoístas. El Congreso es el lugar donde los héroes suelen acudir para convertirse en notas a pie de página o, peor aún, en titulares de la prensa sensacionalista. Es cierto que Pulido no sería el primer artista en dar el salto, pero pocos han sobresalido: lo más probable es que termine decepcionando.

Y es que ya han empezado a salir a la luz algunas revelaciones. NBC News informó que algunos de los antiguos tuits en español de Pulido incluían insultos racistas y homofóbicos. The Texas Tribune y otros medios han informado que su ex acordeonista figura en el registro de delincuentes sexuales, tras haber sido condenado en 2014 por contacto sexual indecente con una menor de ocho años. La campaña de Pulido dice que él nunca lo supo y que despidió al músico en 2021.

Pulido dijo al medio digital Politico que se ha disculpado “por todas las bromas que he hecho que hayan ofendido a alguien” y que no seguirá dando explicaciones por cada publicación pasada. Los votantes del distrito 15 decidirán si esas revelaciones lo descalifican para el cargo. Pero yo sé a qué Bobby Pulido quiero recordar: al que canta “La Rosa” ante una multitud en Monterrey, no a una versión futura de él que tenga que dar explicaciones a un votante decepcionado.


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Marcela García is a Globe columnist. She can be reached at marcela.garcia@globe.com. Follow her on X @marcela_elisa and on Instagram @marcela_elisa.